La cosecha del huerto del Centro Social Los Lugg se reparte entre las personas que han participado activamente en su cuidado. No se trata de un huerto de acceso libre donde cualquiera puede servirse, sino de un proyecto comunitario cuyos frutos se comparten entre quienes lo trabajan.
El reparto se hace de manera equitativa, procurando que todas las personas que han echado una mano reciban su parte. El excedente, cuando lo hay, se destina a actividades del centro: se utiliza en comidas populares, se vende simbólicamente en el Mercasocial para recaudar fondos, o se regala a personas del barrio en situación de necesidad.
Si te interesa recibir productos del huerto, la mejor manera es participar en su cuidado. No solo te llevarás verduras frescas y ecológicas, sino también la satisfacción de haberlas cultivado con tus propias manos.